Tras los terremotos del 24 de junio, Venezuela continúa enfrentando una emergencia humanitaria. Miles de personas permanecen afectadas y desplazadas, mientras los equipos humanitarios trabajan para ampliar la asistencia en las zonas impactadas.
Entre las personas afectadas hay mujeres embarazadas que continuarán necesitando atención prenatal, partos seguros y servicios obstétricos de emergencia. Al mismo tiempo, los daños a la infraestructura sanitaria dificultan el acceso a servicios esenciales de salud materna. El desplazamiento, el hacinamiento en refugios temporales y la interrupción de servicios también incrementan los riesgos de violencia basada en género, especialmente para mujeres, adolescentes y niñas, haciendo aún más urgente garantizar protección y atención especializada.
Una emergencia que requiere una respuesta inmediata
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en coordinación con las autoridades nacionales y socios humanitarios, está fortaleciendo la respuesta para garantizar servicios de salud sexual y reproductiva que salvan vidas, atención obstétrica de emergencia, prevención y respuesta a la violencia basada en género, incluyendo el manejo clínico de la violencia sexual, así como el suministro de insumos esenciales para las comunidades afectadas. Desde el inicio de la emergencia, estas acciones han permitido acompañar y atender a cerca de 2.000 personas en las zonas afectadas.
Su apoyo puede ayudar a ampliar esta respuesta para que más mujeres, adolescentes y recién nacidos accedan a atención médica, protección y servicios esenciales cuando más lo necesitan.
¿Cómo puede sumarse el sector empresarial y sus colaboradores?
Hoy, su organización y sus equipos pueden marcar una diferencia inmediata. Cada donación contribuye a que mujeres, adolescentes y recién nacidos accedan a atención médica, protección, apoyo psicosocial y servicios esenciales para afrontar esta emergencia con dignidad.
[DONAR AQUÍ: Apoye la respuesta humanitaria de UNFPA]
Terremoto en Venezuela
Detrás de cada cifra hay una persona, una familia y una comunidad que intenta reconstruir su vida. Agradecemos la solidaridad del sector empresarial afiliado a VenAmCham para ayudar a que esta asistencia vital llegue a tiempo.
Cada vida cuenta. Cada aporte cuenta.

