Aunque en Chocolates El Rey siempre destacamos las virtudes de nuestro país a través de su cacao, sabores locales y gastronomía; Venezuela es mucho más que eso.
Al igual que dentro de nuestra empresa, el capital humano es verdaderamente lo más valioso.
Ante las dificultades, el venezolano no espera una orden para actuar, se activa de inmediato por puro sentido de solidaridad con la comunidad.
Durante esta ocasión lo volvimos a comprobar.
La ayuda espontánea, la empatía inmediata, la resiliencia entusiasta, las redes comunitarias, el compartir con generosidad lo que tenemos, el voluntariado cívico, y el ingenio colectivo son las virtudes principales que nos definen.
Cuando la tierra tiembla o las dificultades aprietan, emerge nuestra mejor versión: esa que brinda lo que no le sobra, que levanta al vecino con un abrazo y que reconstruye con creatividad.
Las iniciativas se han enfocado en el rescate, así como en llevar de inmediato calidad de vida a los afectados.
Refugio, alimento, salud, apoyo psicológico, servicios públicos alternativos, conectividad, plataformas para organizar la colaboración, divulgación de información crítica, transformaciones textiles, prótesis en 3D, diseños innovadores y mucho más. Sigamos avanzando en este renacer de nuestro país, un paso a la vez, dando siempre Valor a Lo Nuestro.

