La panadería es uno de los establecimientos comerciales más populares de Venezuela, y también es el hogar de panaderos y pasteleros, quienes día a día construyen un ejemplo de esfuerzo que comienza mucho antes del amanecer. Estos artesanos amasan el desayuno de las familias y el alimento que producen es un símbolo que transforma una casa en un hogar; en ese acto de entrega absoluta, Tresco la marca de grasas y mantecas del Grupo Mimesa se hace presente para custodiar su esfuerzo y mantener la calidad de esta tradición con el lanzamiento de su nueva Margarina Sin Sal .
Este ingrediente, diseñado para acompañar y enaltecer el arte de los profesionales del pan, fusiona un desempeño técnico de estándar superior con un profundo compromiso por la cultura gastronómica y económica del sector.
“La panadería forma parte de la cultura del venezolano, es algo muy nuestro, hay una en cada esquina. Acompañar al panadero y al pastelero es, para nosotros, una forma de honrar el arte de alimentar a un país. Tresco evoluciona para convertirse en un garante de calidad que custodia el talento de nuestros artesanos y el legado alimentario nacional», señala Henry Gómez, gerente de Mercadeo de Grupo Mimesa.
Innovación y versatilidad técnica al servicio del artesano
La nueva Margarina Sin Sal Tresco, el secreto que no se ve bien pero se siente, se fabrica con estándares superiores que elevan la competitividad del sector. Se trata de un producto hecho en Venezuela con «calidad Vatel», lo que garantiza un respaldo de excelencia y tradición en cada lote.
La validación de este desempeño recae en el Chef Darwin Sulbarán, embajador de la marca, quien tras exhaustivas pruebas en panadería y pastelería, constató resultados excepcionales. «Tresco es, hoy por hoy, la mejor margarina del mercado. Su formulación con mayor porcentaje de grasa y homogeneización superior nos otorga una maleabilidad del 80%», explica Sulbarán.
El experto destaca su capacidad hidrófuga, una ventaja competitiva que garantiza una unión perfecta de ingredientes y masas más elásticas sin dejar sensación grasosa. Según Sulbarán, esta versatilidad convierte a Tresco en el puente ideal hacia la alta repostería: «En bizcochos, cremas y panes dulces, aporta una esponjosidad que mejora notablemente el producto final».
Un aliado estratégico para cada escala de negocio
Conscientes de la importancia de la sostenibilidad en el sector, Grupo Mimesa ha diseñado formatos que se adaptan a la producción real del mercado venezolano. Con presentaciones de 5 kg, pensada para el emprendedor en crecimiento, y 10 kg para la industria a gran escala, Tresco busca optimizar la rentabilidad, reducir mermas y estabilizar los costos de producción.
Con este movimiento, Tresco se propone ser un soporte confiable para quienes elevan cada día el estándar de la panificación y la repostería en Venezuela, reafirmando el compromiso de Grupo Mimesa con el desarrollo nacional, aportando a la economía y cultura del país. Para más información puedes visitar su cuenta en Instagram: @grasastresco.

