El evento “Petróleo en perspectiva: entorno económico actual y claves de la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH)”, organizado por EY Venezuela el 29 de enero de 2026, abrió un espacio relevante de reflexión sobre el entorno empresarial del país. En adición al análisis técnico de la reforma de la LOH, el encuentro planteó una lectura integral del momento venezolano: un cambio en el enfoque empresarial que
plantea la transición de la lógica de supervivencia e invita a pensar en términos de crecimiento estructural.
El encuentro fue inaugurado por Alberto Afiuni, Country Managing Partner de EY Venezuela, quien destacó la importancia de generar espacios de análisis donde el sector privado, los inversionistas y las firmas de servicios profesionales puedan evaluar conjuntamente las oportunidades y los retos que plantea el nuevo marco regulatorio. Afiuni subrayó la necesidad de pasar de un enfoque de resiliencia a uno de mentalidad de
crecimiento (growth mindset), utilizando herramientas de modelaje financiero dinámico para navegar los escenarios de los próximos años.
Tras su intervención, tomo la palabra el economista Asdrúbal Oliveros, quien indicó que: “Venezuela cerró 2025 con señales claras de fragilidad macroeconómica: una inflación de 480% en bolívares y 35% en dólares nos coloca nuevamente al borde de la hiperinflación, pese al repunte petrolero”. Esta dualidad —riesgo y oportunidad— fue uno de los ejes centrales del debate. No obstante, ambos coincidieron en que el entorno de 2026 representa el escenario más favorable de los últimos cinco años. Oliveros proyecta un crecimiento del PIB cercano al 10%, impulsado por un sector petrolero que podría expandirse entre 25% y 30%, junto con una reconfiguración de los flujos financieros: hasta 70% del comercio petrolero retornaría a Estados Unidos mediante canales bancarios tradicionales, reduciendo la dependencia corporativa de esquemas alternativos.
Por otra parte, Gigliola Ossenkopp, socia de Auditoría y Líder del sector de Oil & Gas de EY Venezuela, presentó los nuevos modelos de participación e inversión privada contemplados en la reforma. Su análisis abordó las tres figuras contractuales previstas — empresas de la República, empresas mixtas y contratos con la República — y comparó la ley vigente de 2006 con los dos borradores de la reforma, identificando los cambios en materia de control operativo, manejo de fondos y comercialización. Ossenkopp destacó que, si bien la reforma amplía significativamente las opciones para el capital privado, la implementación reglamentaria y la negociación contractual caso a caso serán determinantes para materializar ese potencial.
En este marco, José Antonio Velázquez, Socio Líder de Servicios de Impuestos y Legal de EY Venezuela, ofreció una de las intervenciones clave al explicar que el panorama tributario del sector petrolero ha cambiado de forma drástica respecto a los lineamientos inicialmente aprobados en primera discusión por la Asamblea Nacional. Velázquez destacó que el segundo borrador de la reforma, que comenzó a circular recientemente, representa un giro sustantivo en la arquitectura fiscal del sector. Su análisis comparó la ley vigente, el primer borrador y la versión más actualizada del proyecto. Detalló que, en materia de regalías, aunque la ley actual mantiene una tasa de 30% —reducible al 20% en ciertos casos—, la nueva propuesta faculta al Ejecutivo a modificar ese porcentaje según variables económicas del proyecto, sin establecer un límite inferior. En cuanto al Impuesto sobre la Renta, recordó que la alícuota vigente es de 50% para actividades primarias, pero la reforma autoriza al Ejecutivo a fijar tasas menores “si lo cree conveniente”, introduciendo por primera vez un margen amplio de flexibilidad fiscal.
Finalmente, con fecha del 29 de enero de 2026, y publicado a través de nuestro Tax Alert de fecha 2 de febrero, se publicó la Ley de Reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos (la “Reforma de la Ley de Hidrocarburos”), introduciendo cambios profundos en el marco regulatorio que rige la exploración, extracción, transporte, refinación y comercialización de hidrocarburos en el país y que se comentaron ampliamente durante el evento.
La Reforma de la Ley de Hidrocarburos transforma el marco regulatorio de Venezuela, introduciendo oportunidades significativas para la participación privada a través de los siguientes puntos clave:
- Se amplían las opciones de resolución de conflictos, incluyendo arbitraje, con procedimientos simplificados para cláusulas alineadas con lineamientos ministeriales.
- Se crean nuevas estructuras contractuales que permiten a operadores privados asumir el control operativo y participar en la producción.
- Los accionistas minoritarios de empresas mixtas obtienen nuevas potenciales facultades: tales como la comercialización directa, manejo de cuentas bancarias en cualquier moneda y gestión técnica-operativa, entre otras.
- Se establece un régimen fiscal flexible: eliminación del impuesto sombra y del impuesto a las ganancias extraordinarias y exorbitantes, regalías de hasta 30% y un Impuesto Integrado de Hidrocarburos de hasta 15% del ingreso bruto, más diversas exenciones tributarias en tributos indirectos.
- Se otorga una vacatio legis de 60 días continuos para los artículos relacionados con el régimen de regalías e impuestos.
- Se mantiene la vigencia de los Contratos de Participación Productiva.
Estos análisis abrieron la conversación técnica del evento y permitió contextualizar la profundidad de la reforma antes de avanzar hacia los detalles del marco regulatorio.
Desde la óptica institucional, Cristina Tovar, presidenta de la Asociación Venezolana de Hidrocarburos (AVHI), resumió el alcance del cambio: “La reforma energética marca un avance histórico: simplifica tributos, unifica el marco regulatorio y abre el camino al arbitraje; el reto ahora es reducir la discrecionalidad fiscal que aún limita el retorno de las inversiones”. Tovar destacó que la competitividad real dependerá de la negociación técnica de las regalías para garantizar retornos viables en plazos razonables.
La dimensión internacional del encuentro contó con la participación de Ali Moshiri, fundador y presidente de Amos Global Energy, y ex CEO de Chevron para África y América Latina, quien subrayó: “No existe una ley de hidrocarburos perfecta; lo esencial es avanzar. Venezuela tiene una oportunidad real de atraer capital si mantiene claridad operativa y negociación pragmática con los inversionistas”. Moshiri señaló que, mientras las grandes petroleras se expandirán, el nuevo capital vendrá probablemente de empresas medianas y pequeñas respaldadas por capital privado.
Finalmente, Elbek Muslimov, CEO de FPP Asset Management, con base en Londres, compartió su lectura tras visitar el país: “Lo que más valora hoy el mundo es la velocidad y consistencia de las reformas venezolanas; el país debe mostrar su ecosistema empresarial para romper la percepción de que todo está estatizado”. Muslimov destacó que Venezuela cuenta con un ecosistema privado sofisticado (universidades, firmas de servicios y talento gerencial) alineado con prácticas comerciales occidentales, y que el mayor desafío es cerrar la brecha perceptual que existe fuera de sus fronteras.
Una ventana estratégica que exige ejecución
El evento dejó un mensaje equilibrado y accionable. Persisten desafíos estructurales — infraestructura crítica, discrecionalidad fiscal y riesgos regulatorios —, pero el marco actual es suficiente para iniciar conversaciones serias, estructurar proyectos y movilizar capital de forma gradual y disciplinada.
Para los sectores energético, financiero y corporativo, Venezuela 2026 no es una promesa abstracta, es una ventana estratégica que favorece a quienes combinen una lectura macroeconómica sólida, evaluación de riesgos e implementación pragmática en un entorno que, por primera vez en años, vuelve a hablar el lenguaje de la inversión global.

